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CAUTIVAS CORRENTINAS, RETRATOS IMAGINADOS.

  • Foto del escritor: NATALIA SCHEJTER
    NATALIA SCHEJTER
  • 18 feb
  • 5 Min. de lectura

Las cautivas correntinas fueron cinco mujeres esposas de jefes del ejército correntino, secuestradas por el ejército paraguayo durante la Guerra de la Triple Alianza. Estuvieron prisioneras peregrinando de aquí para allá en Paraguay entre 1865 y 1869, y al regresar, cumplieron una promesa hecha a la Virgen de la Merced: no hablar sobre lo ocurrido durante su cautiverio.


Esta historia rara vez se conoce por fuera de sus límites territoriales y suele ser la primera que cuentan los correntinos cuando se les consulta que saben de la guerra. Es parte de la educación bajo la hegemonía de la “perspectiva cognitiva de los europeos” (Quijano, 2011, p 2,), y su uso político es múltiple. Por un lado, el tinte de romanticismo religioso sobre la fé de las protagonistas puede entenderse como un “método de seducción de la mentira” (Rojas Mix, 2006, p. 21) que entretiene masivamente eludiendo el trasfondo político de la invasión de Corrientes. Por otro lado, se replica dentro de la región la perspectiva eurocentrista colonial de civilización (familias correntinas aristocráticas) versus barbarie (el ejército paraguayo). Además, en su representación como mujeres santificadas se evidencia la dominación patriarcal de sus cuerpos que son disputados como trofeo y se oculta en su silencio las posibles violaciones para resguardar el honor de sus maridos.


El regreso de las cautivas a Corrientes es legendario: bajaron en el puerto harapientas y caminaron en silencio hacia la Iglesia de la Merced ante la mirada de cientos de personas que fueron a recibirlas. No hay imágenes ni escritos de la época que acrediten ese desembarco apoteótico. Ese relato oral se transformó en “documento oficial” (Burke, 2005) en 1944 cuando el historiador correntino Hernán F. Gómez lo plasmó en un texto con un tinte más poético que de rigor histórico. En la misma década en que se publica el escrito de Gómez, se inauguró el monumento que responde a la historia oficial y da cuerpo de bronce a las cautivas, un material duro e inquebrantable, como su silencio. De frente, mirando al río Paraná y al Paraguay está el Gral. Mitre y ellas están montadas de espaldas y varios metros más abajo de quien fue el Comandante en jefe de las Fuerzas Aliadas, expuestas ante toda la sociedad como el modelo de mujer correntina: sumisa y obediente. 


La historiografía hegemónica se toma de estas dos obras como fuentes que traen estos “vestigios del pasado en el presente” (Burke, 2005) y se refuerzan en los homenajes que le han realizado a estas mujeres en la Iglesia de la Merced, incluso en lo que va del siglo XXI, en los que se insiste en no cuestionar el silencio de estas mujeres. Sin embargo, con el advenimiento del feminismo contemporáneo en las calles, y a partir de algunas lecturas decoloniales, un sector vinculado a las artes y la cultura, cuestionamos ese silencio eterno al que son sometidas estas mujeres. En esta selección de imágenes, recopilamos diversas representaciones de las cautivas correntinas que demuestran que con el transcurrir del tiempo, aunque sea de manera simbólica, las cautivas correntinas, como nosotras en la actualidad, también van recuperando su voz.

 


Estos son los únicos retratos que se conocen de las cinco cautivas correntinas: Victoria Bart de Ceballos, Jacoba Plaza de Cabral, Carmen Ferré de Alsina, Encarnación Atienza de Osuna y en el centro Toribia de los Santos de Sosa. Están en el Museo Histórico de la provincia de Corrientes, no son originales pero su exposición allí connota la pertenencia aristócrata de estas mujeres y es una legitimación de su perpetuo silencio desde el epicentro de la “historia oficial”.



Obra de teatro Las Cautivas escrita y dirigida por J. Córdova y estrenada en 1978 por el grupo de Teatro Estable Municipal de Paso de los Libres. Este fragmento fotográfico da cuenta que la propuesta responde a la historia oficial reforzando la devoción religiosa de las mujeres por el encuadre cerrado, el vestuario, la cruz y la cadena que se puede ver en ella.



Fotograma de Las Cautivas (el final del silencio), un documental/ficción (2018) realizado por un grupo de correntinos, en su mayoría varones, aunque es una obra contemporánea al inicio del movimiento feminista actual, no tiene una mirada crítica. 



Las Cautivas Correntinas, colección realizada por la diseñadora Lucía Beláustegui oriunda de Curuzú Cuatiá, Pcia. de Corrientes, para un desfile federal en el marco del Bicentenario de la Patria. Las cautivas fueron su inspiración histórica y estética, sus vestidos tenían largas trenzas que se arrastraban como cadenas y todas las modelos desfilaban con las manos atadas y el pelo simulando el desorden propio del cautiverio.



Las cautivas video danza (2021) del elenco “Metamorfosis” de Salsipuedes, Pcia. de Córdoba. Las cautivas de la guerra fueron muchas, pero la historiografía oficial solo menciona a las cinco pertenecientes a la elite, en esta obra se comienza a reivindicar desde la creación artística imágenes más cercanas al verosímil de la guerra, muchas mujeres caminando juntas y ayudándose entre ellas.



Este río en mí (o Posible final para un cautiverio) (2021), una obra de clown escrita y dirigida por Marianela Iglesia y en la que participaron siete actrices correntinas. La obra está inspirada en el regreso de las cautivas correntinas, es un grupo de mujeres que escapa en barco y en el camino deciden no bajar en el puerto de Corrientes y seguir de largo buscando un destino más libre.



Las cautivas y su silencio, obra de teatro escrita y dirigida por la correntina Betty Barboza de Andino, estrenada el 8 de noviembre de 2025 en el Museo Histórico de la Provincia de Corrientes. La potencia de esta obra está puesta en una dramaturgia que cuestiona el silencio de las cautivas, presentada dentro del museo que es la institución que salvaguarda la mirada hegemónica colonial de la provincia.

 


Por último, una fotografía del monumento que las cautivas comparten con el Gral Mitre frente al Río Paraná, el punto de vista desde el que tomé la foto muestra el vandalismo de la población sobre el monumento, connotando la desacralización del tema y la necesidad contemporánea de ponerle palabras a ese silencio.



Bibliografía

  • BENJAMIN, Walter, “La obra de arte en la era de la reproductibilidad técnica” en BENJAMIN, Walter, Conceptos de filosofía de la historia, La Plata, Terramar, 2007, pp. 147-182.

  • BURKE, Peter, “Cómo interrogar a los testimonios visuales” en PALOS, Joan Luis y CARRIÓ INVERNIZZI, Diana (Dir.), La Historia imaginada. Construcciones visuales del pasado en la Edad Moderna, Madrid, Centro de Estudios Europa Hispánica, 2008, pp. 29-40.

  • BURKE, Peter, “Introducción: El testimonio de las imágenes” en BURKE, Peter, Visto y no visto. El uso de la imagen como documento histórico, Barcelona, Crítica, 2005, pp. 11-24

  • QUIJANO, Aníbal, “Colonialidad del poder y clasificación social" en Contextualizaciones Latinoamericanas , Año 3, número 5, 2011, pp. 1-33.

  • ROJAS MIX, Miguel, “Introducción” en ROJAS MIX, Miguel, El imaginario: civilización y cultura del siglo XXI , Buenos Aires, Prometeo, 2006, pp. 17-40.


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