top of page

NANCY GARCIA - Sobre la historia y el presente del Teatro de la Ciudad.

Foto del escritor: CARLOS LEZCANO Y NATALIA SCHEJTER
CARLOS LEZCANO Y NATALIA SCHEJTER
14hs
6 min de lectura

El ecosistema cultural correntino tuvo cambios expansivos en lo que va del siglo XXI: se multiplicaron los espacios culturales, de manera sostenida aparecen propuestas de las más diversas disciplinas y hay público para todo. Una de las salas independientes de referencia en este paisaje es el Teatro de la Ciudad, un espacio de formación y encuentro de las artes escénicas (teatro, danza, música) ubicado en pleno centro de la ciudad de Corrientes. 

La Asociación Civil Grupo de Teatro La Trastienda, que nació en el año 1995, es la responsable legal del Teatro de la Ciudad. En el año 2006, pasados sus 10 años de vida, la Municipalidad de Corrientes les otorgó en comodato un galpón ubicado en el Pasaje Villanueva 1470 entre San Lorenzo y Catamarca, y pasito a pasito y con el impulso de políticas públicas del Instituto Nacional de Teatro (y otras instituciones), fue tomando la forma que hoy tiene el Teatro de la Ciudad. Una sala con capacidad para 100 espectadores, equipamiento técnico, camarines, un salón de danzas y una biblioteca especializada en artes escénicas que lleva el nombre de uno de los referentes ineludibles de nuestra historia teatral, el Maestro Dante Cena. 

En el mismo momento que publicamos esta nota, se está venciendo el comodato que otorgó el municipio, y el grupo humano que sostiene este espacio, así como sus usuarios (alumnos, público, elencos, etc) están atravesando un momento de incertidumbre y angustia porque no les aseguran la renovación. El problema es el impacto que esta falta podría generar en el ecosistema cultural correntino, porque todos estos años de construcción, no fue solo edilicia, sino que lo que emergió es una comunidad que fue creciendo desde una semilla y es una pieza significativa para que ese ecosistema respire. En Todos los Vientos conversamos de esto con Nancy García, actriz, directora de teatro, docente y actualmente es la Presidenta de la Asociación Civil del grupo de teatro La Trastienda


  • ¿Qué están haciendo en el Teatro de la Ciudad? 

  • En el Teatro de la Ciudad tenemos varias propuestas que fueron concebidas en ese espacio tan hermoso que nosotros lo sentimos como una casa. Está la obra “Querido San Antonio”, “Tutti”, “Refugiados”. Son obras que salieron del Teatro de la Ciudad y que todavía siguen en cartel. En noviembre vamos a hacer un mini provincial al que convocamos a todas las obras de la provincia. Se van a presentar doce obras de distintos lugares desde el 5 hasta el 8 de noviembre para seguir presentando y sosteniendo el teatro independiente. Ahora estamos un poco lastimados porque a veces no nos tienen presente a nivel partidario o de gobierno. Pareciera ser que lo que producimos no es suficiente, no es acorde y es un dolor para las personas que viven acá en Corrientes, que tengan que venir obras de otro lugar, con todo el respeto por los compañeros lo digo, y ahí sí el público explota, y en el teatro independiente, tenemos que estar felices si hay cincuenta personas en una sala. ¿Qué pasa que el pueblo correntino no asiste a una sala independiente? Si creo yo que no somos tan distintos a lo que se produce en Buenos Aires. 

  • ¿Y cuál es la situación del Teatro de la Ciudad hoy?

  • Nos está pasando que en octubre se termina el comodato que tenemos porque el espacio del Teatro de la Ciudad está cedido por el municipio. Y es también ese dolor que les decía; el 31 de octubre se cumplen veinte años que estamos en ese espacio ubicado en ese pasaje que es tan hermoso. Tuvimos inconvenientes en poder generar la habilitación oficial, siempre había una que otra traba. Recurrimos al municipio y seguíamos sin respuesta, hasta que un día, nos llega una notificación de que el comodato se nos termina el 31 de octubre y que nos iban a sacar el teatro. 

  • ¿Solicitaron la renovación del comodato?

  • Nosotros pedimos audiencia con el intendente, no solamente con el actual, ya con la anterior gestión, estuvimos solicitando varias entrevistas para ver la posibilidad de darle continuidad a este comodato. No hubo respuestas. Nos llega esta información de que el intendente actual quiere el espacio. Finalmente conseguimos la reunión, él se acerca al Teatro de la Ciudad y nos manifiesta que el espacio no es nuestro, algo que nosotros siempre supimos. Sabemos que el espacio pertenece al municipio, nadie se quiere quedar con ese lugar. Pero nosotros lo que queremos es la continuidad del comodato para poder seguir trabajando en ese lugar y generando cultura. Nos pidió que le presentemos un proyecto donde propongamos una negociación, un nuevo convenio. Y bueno, fuimos, entregamos el proyecto en el que proponemos avanzar hacia un modelo de cogestión cultural con el Municipio, que permita articular acciones entre el estado y la sociedad civil.

  • ¿Ustedes tienen un canon que pagar? 

  • No, pero sí nos hacemos cargo de todos los servicios, el espacio lo mantenemos nosotros. 

  • ¿Cómo empezó todo? 

  • Ese espacio era un galpón. Y de a poco el grupo La Trastienda, con Dante Cena, Toni Monzón, Vicky Meca y otros, comienzan a crear este mundo que es el Teatro de la Ciudad. Con subsidios del Instituto Nacional del Teatro (que ya no tenemos) pudimos edificar el espacio, poner los techos, hacer los pisos, hacer el escenario. Hicimos una sala de danza en la parte de atrás del teatro, agregamos los camarines. Teníamos el tinglado, una oficina y un baño, y nosotros hicimos los otros baños, pintamos el lugar, todos los años tratando de hacer algo. 

  • ¿Los fondos para mantener el Teatro de la Ciudad son de ustedes? 

  • Todos los fondos son gracias a los dieciocho talleres que nosotros tenemos, que son de danza, canto, teatro, folklore; este año se incorporó modelaje. Lo que se cobra del alquiler de estos talleres, más lo recaudado en las funciones (el setenta por ciento de la recaudación es para los elencos y el treinta restante queda para la sala), más el ingreso que genera “Mandarinas al Sol”, que es el festival de teatro para niños que hacemos hace quince años consecutivos en el mes de julio, con todo eso nosotros juntamos un fondo común para mantener y mejorar el Teatro. 

  • O sea, también acá hay una tradición de buena administración. 

  • Totalmente. Y además nosotras no cobramos por gestionar en ese lugar, lo hacemos por amor al teatro independiente, a la cultura, a que el artista, a que la danza, el canto, tengan un lugar cercano. También el señor intendente nos dio como indicio que el Teatro de la Ciudad se vaya a otro lugar, a un barrio lejano. Está genial que los barrios tengan espacios culturales, pero ¿por qué mover el Teatro de la Ciudad y no generar otro lugar? Él nos dijo: "Me gustaría saber cómo se organizaron y que nosotros repliquemos lo que hacen en el Teatro de la Ciudad en otro espacio". Le agradecemos ese halago, que quiere decir que estamos haciendo bien las cosas, pero trasladarnos ¿por qué? Es un lugar céntrico, los padres de  nuestros alumnos confían, está todo cerca, entonces ellos llegan en colectivo, en bicicleta, en auto algunos. No entendemos qué sucede, nosotros entregamos el proyecto de cogestión en septiembre, ¿Y qué pasó?  Nada. Estamos un poco en el abismo, sin tener respuestas. Toni (Monzón) le habla a la secretaria del señor intendente todos los días y nada, no pasa nada. Entonces no sabemos qué va a suceder. 

  • ¿Cómo va a ser esta semana para vos? ¿Qué tienen en la agenda? 

  • Nosotros todo el tiempo estamos hablando con los abogados. Hablamos con dos concejales que generosamente mostraron su apoyo. Estamos juntando firmas, ya la vez pasada, antes de presentar el proyecto, se juntaron trescientas firmas, que acompañaron el proyecto que presentamos. Seguimos teniendo un enlace digital donde la gente puede firmar y aportar su opinión, expresando la necesidad de la continuidad del teatro. 

  • ¿Se puede firmar de manera presencial también? 

  • Si, te podés acercar al Teatro de la Ciudad y firmar para dar el apoyo. Nosotros estamos ahí de lunes a viernes desde las dieciocho hasta las veintitrés y los sábados estamos desde las nueve de la mañana hasta las veintitrés horas, porque tenemos funciones. Siempre hay alguien de la sala para que la gente que quiera darnos el apoyo se acerque y firme. La idea es el día 31 de octubre estar ahí  porque sinceramente tenemos un poco de miedo, no sabemos qué puede llegar a pasar con este silencio. Y se dice que el silencio otorga. Es muy triste nuestra realidad y desesperante. Cómo nos está pasando ahora con las inundaciones, que no sabés hasta dónde va a llegar el agua y estás en la inercia de si te vas a inundar o no. Es muy fuerte y es muy doloroso que veinte años de un espacio que siempre fue creciendo se pierda. 


Esta nota se publicó en el diario El Litoral el 1 de noviembre de 2026






Comentarios


bottom of page